martes, abril 05, 2011

Uno, dos, tres, probando

Es oficial: se me olvidó cómo se hace esto.  Verdádedios. ¿Cómo le hacía antes? ¿Les cuento mi día? Me pinté las uñas de aqua y siento que he trascendido en muchos niveles y mi yo post-pintada de uñas es un ser menos cauto, más experimentado e infinitamente más tolerante para con las culturas foráneas y los esmaltes de colores bayunquitos. En resumen, soy una mejor persona. Y mis uñas se ven pro. Luego de eso me pinté el pelo y en lugar de color morado berenjena, me quedó negro. Ahora parecería emo de no ser porque mi pelo es chirizo y no me adapto a los cánones de pelo liso a los que se adhiere la anteriormente mencionada tribu urbana. Esto nos da a entender que yo podré haber trascendido y seré una persona evolucionada ahora, pero sigo siendo igual de lúser. Qué va, algunas cosas nunca cambian. (Mientras escribo, se me peló una uña. Ahora me las despinto para volvérmelas a pintar. Es un círculo vicioso ¿Acaso la industria de los esmaltes cree que no tengo otra cosa qué hacer más que cambiar a placer el color de mis uñas? ¿Acaso creen que no tengo examen mañana? Maldito sistema capitalista insensible y desconsiderado que quiere sumirme en su submundo de acetona y color ¡Rebelión!)

Recuerdo también que en mis tiempos uno escribía sus duras experiencias en la calle. Va: odio los domingos. Son lentos y aburridos. Una sale a la calle para distraerse y ¡pum! Dos pasos fuera de casa y ya todo está lleno de niños escandalosos y padres que les incitan a gritar más, incluso cuando son parte del claustro colectivo llamado bus. Dado el reciente fallecimiento de Apolonio (el iTouch), tocó volver al viejo hábito de leer mientras me desplazo del punto A al punto B. Tan pronto partí del punto A, me senté y saqué al texto en cuestión: la transcripción de unas conferencias. Intento leer, ignorando el bajo perfora-tímpanos que emana de las bocinas del bus. Cuando logro concentrarme y notar que la palabra imperio aparecía dieciséis veces en una página,  escucho un alarido en mi oído. Una voz infantil (¿Han notado cómo las voces de los niños son unisex?) gritaba a todo pulmón:

Era una paloma (punto y coma)
que cayó del nido (punto y seguido)
Se fue para Marte (punto y aparte)
Era un animal (punto final)
Era una lombriz (punto feliz)

Aparte de haber quedado parcialmente sorda, tuve muchas dudas:

  • 1. ¿Quién carajos se inventó ese estribillo? Si fuese un dictado, se vería así:

Era una paloma; que cayó del nido. Se fue para Marte.
Era un animal.

(Falta "Era una lombriz", por un motivo a discutir en el punto 2.)

  • 2. ¿Qué es un "punto feliz"? ¿Será algo como .=)? ¿Qué tipo de pausa sugiere eso? Me confundo.

Para que se hagan una idea, la niña pasó gritando desde el Ricaldone hasta Metrocentro, abatiéndome a mí y al motorista, que cada vez que la niña gritaba, aceleraba el bus para que el ruido ahogara la dulce voz de psicótica de la bichita. Cada que terminaba la cancioncita, se carcajeaba. Se carcajeaba con satisfacción, con verdadera crueldad, como diciendo "mi risa sobrepasa los 40 decibeles y no me importa". Mientras la niña reía, su madre veía por la ventana, como suplicando clemencia. Ella estaba tan harta como el motorista y como yo; sin embargo, su retoño seguía predicando al mundo la triste historia de la paloma cosmonauta y ella no la detenía. Si el engendro cantaba, ella sonreía; solo cuando se acercaba la carcajeada, la madre hacía evidente su sufrimiento y volvía partícipe de éste al pobre peatón que cruzara la vista con ella. PERO NO CALLABA A LA NIÑA. Hay un límite entre la alegría infantil y la falta de civismo. TL;DR: sepa callar a sus hijos. Esta es una campaña de la Alcaldía de Mejicanos por un transporte colectivo con oportunidades equitativas de hacer ruido. Mejicanos, siempre de Frente. Blandino Nerio, alcalde.


Mñe, yo sé que no iba solo así ¿Les cuento sobre mi tormento interior? Juegue: a la tarde tengo laboratorio de Economía y cero ganas de estudiar. En la mañana debo ir a pelearme con una empresa telefónica y a finiquitar el proceso de selección para un trabajo que promete muchas carcajadas y diversión. Me incomoda también tener este sitio aventado cuando escribir es tan divertido y liberador. A su vez, me tiene con pesar algo que descubrí ayer: ¿Por qué en 1991 era socialmente aceptable bailar en la quebrá' con Bongo y el sapito y ahora es visto como cholero realizar cualquier actividad cerca-bajo-en-sobre la anteriormente mencionada quebrá'? Me acongoja. También me acongoja ya no saber cómo se postea normalón. Prometo descubrirlo pronto. O tratar, al menos.






12 comentarios:

Nátali dijo...

Ay, Virginia, ¡cómo me identifico con tus posts (te vengo siguiendo la pista -intermitentemente, reconózcolo- desde Doxa, aunque creo que nunca había comentado)! ¡Saludos muchos, e igual cantidad de porras con el Boliqueso! x) Y me callo ya, no vaya a ser que me vuelva así de fastidiosa como la bichita del bus y su "punto feliz" (WTH!!!) de 40 decibeles.

Victor dijo...

"Se carcajeaba con satisfacción, con verdadera crueldad, como diciendo "mi risa sobrepasa los 40 decibeles y no me importa". Mientras la niña reía, su madre veía por la ventana, como suplicando clemencia. Ella estaba tan harta como el motorista y como yo; sin embargo, su retoño seguía predicando al mundo la triste historia de la paloma cosmonauta y ella no la detenía."

Esto está genial, cipota.

Solamente, gracias.

Victor

Esebloguero dijo...

Cuesta retomar tomar un camino luego de mucho tiempo de haberlo recorrido. Cuando me pasa eso me hago la idea de que es un camino nuevo.
Saludos.

Rocío dijo...

Hola usté! ando solo de "lurker" para desearle larga vida a su nuevo blog. Es todo por mi parte :)

●La Pájara● dijo...

Definitivamente esto no es normal :)

JazZ dijo...

¡¡Soy felíz!!

¡QUeithCita~! dijo...

Menos mal que la casa estaba sola porque me carcajeé como nunca. xD

jukings dijo...

Esto es lo que llamo una excelente Asociacion libre :)

César Antonio dijo...

Aló, buenas, tengo una preguntita... ¿ud. habla alemán?

JazZ dijo...

Quiero mas!

KR dijo...

jajajaja... me aguadaste por un buen rato la tristeza de madrugada... ta bueno, leeré, pero escribí más seguido.

Anónimo dijo...

jajaja gracias por hacerme recordar mi pais y sus muy particulares situaciones diarias. siempre leo tus postings eres una escritora genial
Carlos. Edmonton,AB Canada