martes, noviembre 22, 2011

Munguía Payés

Son las 2PM y a esta hora debe estar empezando la ceremonia de juramentación de David Munguía Payés, general de las Fuerzas Armadas en condición de retiro, como Ministro de Seguridad (pública) y Justicia. Los comentarios en los periódicos son solo vítores y alegría, mientras yo me pregunto si esa gente vive en el mismo país que yo. Hoy, señoras y señores, El Salvador ha vuelto a retroceder... ¿Qué será, cincuenta años, desde el Comité Cívico-Militar?

Es cuando uno emite opiniones de este tipo que la gente lo tilda de dramático, de tener "rencores del pasado" y de antisistema, palabra que se menciona mucho por acá y usualmente es con sorna, pero no hoy. Sucede que no tiene nada qué ver con eso. Me frustra y mucho hablar de este tema, porque la indignación debería sernos común y no reservada para el grupúsculo de gente que conoce la historia de su país, pero en El Salvador ese no es el caso y nada gano deseando que lo fuese, pudiendo hacer algo para contribuir. Aun si ese algo es escribir al respecto.

Munguía Payés tiene un largo historial de apoyar a la izquierda. Incluso cuando Schafik Handal se postuló a la presidencia en 2004, el entonces coronel formaba parte de un comité de apoyo militar y fue promulgado como posible Ministro de Defensa, aunque nunca vistió su uniforme en los mitines, por obvios motivos. A consecuencia de esto, él tendría que esperar a 2009, ya bajo gobierno de izquierda y estando en condición de retiro, para ser promovido a su rango militar actual. Es decir, la izquierda lo quería como Barney me quiere y yo a él.

Al tipo no lo querían mucho en el Ejército, a pesar de haber ido a la Escuela de las Américas y haber dirigido la Escuela Militar local. Era visto como un tipo demasiado progresista (LOL, ya verán por qué) para el resto de la cúpula militar y fue por eso que se le negó la promoción de coronel a general por más de una oportunidad. Apoyándose en esto es que el FMLN lo nominó  Ministro de Defensa tan pronto pudo y, para qué mentir, yo no tenía ningún problema con ello.

Ese mismo año (2009) el Ejército salió a la calle a acompañar los patrullajes de la PNC y, a pesar de las reservas del trauma social y esas cosas "jipis", sostuve que media vez la proporción fuese un soldado para cinco policías, no estaría TAN mal. Me dijeron hipócrita por afirmarlo. Hipócrita porque vivo diciendo que en las condiciones de la sociedad salvadoreña, lo peor que podemos hacer es reforzarle a la gente la idea de que con los militares todo mejorará: el crimen diminuiría y la tranquilidad volvería. Dos años después somos testigos que eso evidentemente no pasó. La gente, como era de esperarse, opina que la solución es darle más poder a los militares, lo han dicho siempre: que la FAES debería poder arrestar, catear y detener sin necesidad de apoyo/autorización de la PNC. El referente es "es que cuando estaba la PH/Guardia Naciona/Policía Nacional no había tanto ladrón". Por supuesto que no los había, la población era muchísimo menor, la densidad poblacional de San Salvador no era la de ahora y la gente vivía en franco pánico. Más de alguien dirá "maje, naciste en el '87, GTFO". Sí, es cierto, pero a mí sí me interesa mi país y cómo llegamos hasta acá, ergo hablo con la gente que lo vivió. Si no me cree, pregúntele sobre el clima de "criminalidad" durante la guerra a su cuarentón de confianza.

Que por qué es malo que Munguía Payés sea Ministro de Seguridad, dirán. Impedimento legal no hay: el Art. 159 de su Constitución dice que la Seguridad Pública deberá siempre estar en manos civiles y la PNC la sigue manejando Ascencio, así que salú. Dice Funes que al estar retirado, Mungía Payés retomó su calidad de civil y esto es cierto, no se quebranta la ley y, asegún Funes, tampoco se retrocede ni se violenta el espíritu de los Acuerdos de Paz. Yo le compraría el cuentito de no ser por tres cosas: 1. La educación del militar y 2. Lo que yo he escuchado decir a Munguía Payés  jimself. 3. Las atribuciones del Ministerio per se.  Elaboro a continuación:

1. La educación del militar (Si sabré yo de eso, todos los hombres de mi familia materna son militares.)

Al militar se le enseña a cumplir sin cuestionar. Son meros ejecutores. Si han leído/escuchado hablar a un efectivo del Ejército, está el "enemigo" y están ellos, defensores de la patria. Es la definición del enemigo lo que ha variado a través de los años: los invasores, los comunistas y ahora, los mareros. El problema está en que al enemigo se lo aniquila, no se le persuade ni se le procesa: se le aniquila. Pensará usted "a mí qué más me da, que maten a todos esos hijos de puta. Son criminales, violadores, renteros."  Acá está el meollo del asunto. Hablamos de Seguridad Pública.

Como usted probablemente ya diferenció, existen dos aristas de la seguridad de un país: la defensa nacional y la seguridad pública. La primera abarca la protección de la soberanía ante la amenaza extranjera; la segunda, la armonía entre civiles. El problema con la mentalidad militar de aniquilamiento del enemigo cuando se lleva al espectro de la actividad criminal es que, en principio, el delincuente y la víctima tienen la misma calidad: son civiles ¿Vas a aniquilar a un civil? "Por supuesto que no", dirá usted, "sea seria. Hay procesos, instancias a cubrirse". Eso creería yo también, de no ser por...

2. Lo que yo he escuchado decir a Munguía Payés jimself

Para que vea que no es paja, le vua dar los datos: fue miércoles 18 de mayo de 2011, Sala de eventos del MARTE. Era el Foro Centroamericano de Periodismo, organizado por El Faro y se hablaba sobre enfoques para el abordaje del crimen organizado. Uno de los invitados era Munguía Payés. Yo fui porque era el Día Internacional del Museo y la entrada era gratuita (soy una acabada) a las exposiciones, pero me detuvieron en la puerta, me preguntaron si iba para lo de El Faro y yo dije "vechis, voy ahí". Fue un buen foro, aprendí mucho sobre el pseudo-progresismo militar: puede ponerle muchos adjetivos jipi a un militar, pero siempre tendrá mentalidad de ídem. Amplío.

Él defendía el combate frontal al crimen. Bendita sea mi costumbre de tomar notas en los foros, porque por ello puedo contarles ahora lo que entonces se dijo. El general hablaba sobre cómo era una pérdida de tiempo pretender "rescatar" a la juventud en riesgo de caer en criminalidad mediante la creación de espacios públicos, que de nada sirven. Que lo que necesita este país es darle más atribuciones a la FAES, para que ésta, capacitada para tratar "la situación", pudiese ser más "útil" "erradicando el problema" (Can I get a "LOLWUT"?). Usted podrá no verle lo cuestionable al asunto y en primera instancia -aunque miope- tendrá razón. Citando a un catedrático "no te enchibolés, andate a la naturaleza de las cosas": Le presento dos palabritas que serán sus amigas en el futuro: coacción y coerción. La defensa nacional es coactiva, la seguridad civil es coercitiva. Explico.

(Ojo con este párrafo. Estoy hablando de naturaleza de las cosas, no de estado actual o eficacia) Aunque usted no lo crea, en la ANSP enseñan alguito de civismo, onda cómo tratar con los vecinos que escuchan bachata a todo volumen y son las 3AM. Quesque dialogar y conciliar, como cuando chocan dos vehículos y el típico maitro histérico quiere que le paguen con sangre una vía rota. En cambio, al militar le enseñan que golpe avisa y salú. Es decir, si usted ve venir a un PNC usted sabe que él PUEDE darle un pijazo si anda de virgo. En cambio, si es un soldado, usted sabe que él VA a darle un pijazo. Coerción-coacción. Y el soldado está programada para ésta última. Ahora usté dirá "una cosa es que Munguía Payés haya pedido mayor juerza para la FAES y otra es que se vaya a militarizar la PNC". Y le creo, pero veamos qué ondas.

3. Las atribuciones del Ministerio per se

La vaina se llama Ministerio de Seguridad Pública y Justicia. La versión light de sus atribuciones está disponible en la Wiki, y la hardcore en HD está en el sitio web del Ministerio. Yo me limitaré a hacer uso del poder que me ha sido concedido y presionaré Ctrl+C y Ctrl+V:

6. Asesorar al Presidente de la República respecto de los proyectos de leyes ó de sus reformas, relacionadas con la política criminal, las políticas de seguridad pública y justicia criminal que sean sometidos a su consideración;

7. Ejercer, en representación del Presidente de la República y bajo sus directas instrucciones, la organización, conducción y mantenimiento de la Policía Nacional Civil, y la Academia Nacional de Seguridad Pública;

(Gran MEGA sic). 

Creo que no necesito decir nada más al respecto. Presumo que son capaces de sacar sus propias conclusiones.

Miren, jóvenes. Les pido por un instante que dejen el sesgo ideológico que todos tenemos, mal fundamentado como suele estar. No es un asunto que trate de izquierdas o derechas, como lo quieren llevar quienes dicen "no veo el problema, si un comandante es Ministro de Educación, ¿Por qué no puede un militar ser el ídem de Seguridad". No es espacio ni intención (sobre todo no es intención) defender a Sánchez Cerén, pero el tipo es graduado de la Escuela Normal de Maestros. Al menos "sabe" de qué habla cuando le dicen "educación"; pero la seguridad pública y por ende coercitiva no es pan de la matata de un ente educado para la coacción. Es como echarle azúcar a los frijoles, no la soca. Ya entrando en seriedad y volviendo a lo que les pedí, de leer este asunto sin sesgo, hablemos de qué pasó en El Salvador desde el General Martínez (1931) hasta la Junta Revolucionaria de Gobierno (1979). Tuvimos que pasar por la guerra para lograr quitar la visión militar de la gestión pública. No hubo otra manera. Izquierdas y derechas aparte, de no ser por la guerra, este país seguiría al mando de los militares y eso ya probó no funcionar.

Vea un ratito para afuera ¿Qué pasó en 2009 en Honduras? Golpe de Estado. Mire cómo está la gestión de seguridad pública en San Pedro Sula. Mire qué pasó hace dos semanas en Nicaragua, se "legitimó" una dictadura. La cuestión a nivel regional no pinta bien, es nuestro recurso como pueblos volver a la figura del militarismo para tener cierta certeza de "protección" y "seguridad", por mucho que ya nos fuimos de boca por tropezarnos con la misma piedra tanto tiempo. De nuevo, no es exageración. Le remito a un ejemplo: en Honduras existe tal cosa como un Ministerio de Defensa y Seguridad Pública. Así, sin más: dos cosas de naturaleza distinta son el mismo huacal para los catrachos y tampoco les funciona (vaya  a buscar qué pasa en el Bajo Aguán). Ya quisiera una no estar "armando drama", según un diputado del CD. Es el precio a pagar por ver noticias: siempre la que acaba de pendeja es la audiencia, por andar cuestionando.

Es la 1:42 AM del miércoles y el majecín ya está juramentado en su nuevo puesto, llegó vestido de civil y toda la cosa. Como dice el papá de Ligia: "estamos jodidos, todos ustedes".

1 comentario:

Claudia dijo...

Creo que es un texto bastante académico, sobre todo para la gente joven que no vivió la guerra y que lastimosamente no conoce la historia del país. Buena falta les hace leer para armar su propio criterio. El otro problema con Munguía Payés (no la persona, como está de moda aclarar) es que tiene potencial de convertirse en "caudillo" y eso, como sabemos, es peligroso. Como ya está en el puesto, porque el presidente es el "único" que puede decidir ese nombramiento (nótese el sarcasmo), además de retira la discusión estéril sobre los bandos, hay que empezar a cuestionar si de verdad lo van a dejar trabajar. No es mago, ni santo, ni todo el problema de inseguridad pasa solo por él. A ver si tiene el valor agregado que le quieren hacer ver.