miércoles, noviembre 16, 2011

October, and kingdoms rise, and kingdoms fall

En 1981 a U2 le dio por hacer un grupo de oración. Casi les cuesta la carrera (ven, pequeños: no metan a dios en nada). Verán, en U2 hay un católico, dos protestantes y un agnóstico. Métanlos en una buseta con tres biblias y mándelos de gira: tendrá usted una banda a punto de matarse –y morirían en estado de gracia– y con hartas ganas (de la disquera) de hacer un disco que se comparase con el anterior. No les furuló.

October abre con Gloria y la cuestión no podría ser más clara:

Gloria, in te domine. 
Gloria, exultate.
Oh Lord, if I had anything
Anything at all, I'd give it to you.

Desanima a cualquiera, les digo. A cualquiera que no quiera ver a U2 como un Creed ochentero, al menos. Pasa el trago santificado y amargo para, al llegar al track dos, encontrarse con una cosa hermosa llamada I Fall Down:

 
Julie, wake up; Julie, tell the story
You wrote the letter
Said you were gonna get there someday
Gonna walk in the sun
And the wind and the rain
Never walk back again.

I Fall Down habla de eso, de cagarla. Y de alguien que no puede creer que la estás cagando. Inicia con: Julie says "John, I'm getting nowhere". October fue, creo, el último disco de U2 que compré hasta antes del 2006, que salió una cosa atroz que veremos más adelante. Yo ya la estaba cagando y I Fall Down se quedó conmigo, recordándome que yo quería cosas y que nomás no me salían. Y sí, era porque yo la estaba cagando.

Luego siguen canciones desafortunadas, de verdad desafortunadas. Pretenciosas y pomposas, una cosa muy fea. Se rescatan chispazos. Aun siendo chispazos, son memorables. October (la canción que da nombre al disco) es hermosa en su brevedad. Tiene dos versos y es perfecta. Como cursi que soy y porque octubre es mi mes favorito, todos los primero de ídem ahí voy a poner la canción y caminar con el viento y el solecito. Es linda.

Dentro de las canciones desafortunadas, sin embargo, está Tomorrow. Verán, la mamá de Bono murió a causa de un aneurisma que le dio en el funeral de su propio padre, muy trágico todo. Trágica canción, feo, feo. Creo que la más golpeada de todo el disco es Rejoice, a pesar de tener un versillo coqueto que le daría sentido a todo el despelote ideológico del disco que sigue habría de causarme:

I can't change the world
But I can change the world in me
I rejoice.

No hay comentarios: