martes, diciembre 13, 2011

Hace como seis meses andaba yo en clases y resolviendo las crisis de mi vida. Ahora enfrento otra y no es sencilla. Vamos a ver si en serio aprendí cómo manejar estas cosas. Problemáticas antropológicas, se llaman. Dicen lo griegos que el sufrimiento viene cuando uno se desviaba de su telos. A la mejor mi telos no es el que siempre creí.

3 comentarios:

Guarnieri dijo...

Recuerdo que asesinaron un consuetudinario de su colonia que además era su pana, y que por eso dejó de estudiar. Bueno, postergó su carrera al experimentar la divergencia entre lo malo que ocurre en la calle y lo que la ley propone para enfrentarlo. Esta, es mi versión 'chapucera' de aquello que quizás nunca pasó. Pero como haya pasado, acepto que me conmovió la resolución que tomó en aquel momento. Ignoro si la problemática antropológica de hoy, se relaciona con esa que le hizo pausar su formación profesional. Para la época en que usted dejó la universidad yo estaba leyendo el ensayo de Xubiri, 'Socrates y la sabiduría griega'; y en base a él concluí que, usted Virginia, se condujo con ética socrática, es decir, que en lugar de meditar sobre las cosas que le pasaban, optó encararlas como cosas que se daban en su vida y de las que esta dependía. La diferencia entre un camino y el otro es enorme. Ahora bien, con Socrates lo irónico fue, que acatar a pie juntilla los mandatos de su ética lo convirtió en eso que Platón dijo, en su defensa, acerca él: 'El hombre justo que prefiere aceptar la ley, aunque se vuelva contra su vida.' La puta vida no tiene fórmulas. Dudo que usted acabe como el Dr. Socratés.

Discurrir sobre los griegos es un gran desvergue. Conste que no soy un especialista en 'argivología'. El télos (causa final, fin último) es un invento aristotélico. Aquellos que dicen que el sufrimiento viene cuando...bla bla bla, son los griegos de veta aristotélica, nada más. La finalidad de la ética aristotélica es dar con los modos (aunque yo diría maneras; y es que recuerde Viginia que interpretar el griego clásico es otro gran despelote) adecuados para alcanzar nuestro télos, mas, sin olvidar que esto debe ocurrir dentro del marco relativo al estado. En tal caso, el sufrimiento propio se debe a fallas en nuestra ética.

Me agrada que escriba que: 'a lo mejor mi telos no es el que siempre creí.' Me parece que a lo mejor el télos de la mayoría no es el que siempre creyeron. ¿Y el télos existe más allá de su denominación? No. La cosmología, la genética, las neurociencias, por mencionar unas cuantas disciplinas científicas, casi han demolido el concepto albergado en la palabra télos. El embate de las ciencias naturales, a la validez epistemológica del objeto numen o sacrosanto que se adecúa al vocablo télos, ha sido repelido (algunos diran que hasta confutado) con más aristotelismo. Y eso está bien, ya que, de no combatir aristotélicamente dichos argumentos terminaríamos flotando en la anomia más especiosa y cabrona imaginable. Hay que inventarse un télos y ceer en él, pero no que hay tomárselo tan en serio porque al cabo no llega ni a tigre de papel. Ahora, la cosa se pone peluda cuando llega la hora de hablar sobre ética. Pero mejor que aquí muera la cosa, porque si no vamos a terminar mordiéndonos.

Esto es todo un enredo. Como desconozco su problemática, cualquier cosa que diga no pasará de cháchara. En etapas diferentes, a Socrates le ocurrieron cosas que le mostraron que su vida dependía de ellas. En eso consistió su ética. Como cosa ulterior y loca, su devoción vital a la ley (su telos) lo impulsó a dejar que le arrebatan la vida en nombre de esa veneración. Tonto. Y en su caso Virgina, sea cual sea el modo en que haya aprendido a manejar las cosas, con todo respeto le sugiere que no sea tonta, o sea, que no permita que un fervor inventado le arrebate su vida...anímica.

Guarnieri dijo...

De Aristoteles, yo me quedo con sus enseñanzas epócticas. Entre ellas está la referida al pathos tal como la planteó en su libro 'Sobre la filosofía', y que por cierto desentona con lo dicho también por él, acerca del mismo tema, en su famoso texto 'Retórica'. Aristoteles entendió el pathos en S.L.F., como, el término técnico que designa lo que ocurre en los misterios, donde, no se debe aprender sino sufrir una emoción y alcanzar un cierto estado. Y aunque resulta imposible aplicarle meticulosamente estas pendejadas esotéricas a su situación (que ni conozco), Virgina, lo cierto es que, para mí, un pathos siempre será mejor que un ethos, porque, en aquel el sufrimiento no surge de un invento, mientras que en este, sí. Sufra bien. A menudo, es solo alcanzando un cierto estado que logran responderse ciertas preguntas.

Si está en desacuerdo conmigo, pues como dice usted: no magulle, comente.

Usted está o estuvo aprendiendo nahuat, ¿verdad?. Lo menciono porque dicen los cerebritos que estudian las lenguas mayenses y las lenguas aztecas, que, antes de que termine este siglo (puta, valor tienen) se habrá reunido una parte importante del despiece lingüistico que dejó regado a su paso la ruindad de los conquistadores. Ajá, ¿y entonces? Pues en opinión de los mayistas y aztequista, el télos es una de las primeras ideas que van a comer cusuco (expresión que utiliza un amigo indigena que sabe que el que come y destaza mucho cusuco, le da lepra) al divulgarse esos hallazgos. Bueno, de buenas a primeras quizá no cambien mucho las cosas, sin embargo, ojalá que con el tiempo sí.

Guarnieri dijo...

Como siempre, ya me puse a pontificar y a perorar. Mala mía.

Le deseo suerte, Virginia.

Salud.